martes, 17 de abril de 2012

soles filiformes



soles filiformes

Soles filiformes es un texto plástico con muchos espacios indeterminados que incita  a la construcción de una identidad narrativa a partir de su lectura visual y sonora. Una exposición sobre el tejido de la vida personal inspirado en el concepto de identidad narrativa desarrollado por Paul Ricoeur y en la poesía de Paul Celan. Las piezas que la componen tratan lo aún inefable y son la herramienta para hilar otros sentidos posibles. Durante el recorrido silencioso entre las palabras no dichas, las formas cambiantes y los reflejos de uno mismo es posible llenar los espacios aún indeterminados de éste texto visual y sonoro con fragmentos poéticos de la historia vivida y convertir a la obra en una experiencia auto-narrativa.

La identidad narrativa es un proceso constructivo en el que el individuo  sujeto de la acción, aparece como el lector y el escritor de su propia vida es decir, el individuo al narrarse a sí mismo se otorga una identidad por medio de su propio canto. La auto narración, además de ser el medio que le permite a un sujeto aprehender la totalidad de sus acciones como suyas en un lapso determinado, al mismo tiempo le otorga la posibilidad de incluir cambios en la dirección que toma el hilo de su historia, esto es reescribir a lo largo de la vida diferentes tramas de su propia existencia. La identidad concebida como lo mismo (idem) se sustituye por una identidad concebida como sí-mismo (ipse). La poética general de la propuesta y las características propias de esta celda fotosensible dirigirán la atención del espectador a la reflexión introyectiva para que los vacíos visuales sean colmados con el propio hacer.

En una primera instancia estos fragmentos  parecieran ilegibles pero ésta es sólo la estrategia inicial para proponer el ejercicio de otras formas de leer: la lectura como una manera silenciosa de dejarse decir algo al oído interior, como una escucha acuciosa de la propia experiencia.  La ilegibilidad real o aparente incita a cada quien a contarse su propia idea de la idea,  escudriñar en lo inefable o tramar otras historias, una puerta abierta para  fraguarse la identidad que uno quiere para sí mismo a través de la narración. El sólo hecho de tomar conciencia de que ser yo depende de lo que me cuente sobre mí y no de las Moiras, las diosas griegas de la vida y la muerte que hilaban el destino de cada persona, es el primer paso para plantearse la posibilidad de ser feliz.

                                                                                              Guadalupe Aguilar










Guadalupe Aguilar es artista visual con formación inicial como abogada. En 2010 obtuvo el doctorado en Bellas Artes, por la Universidad Politécnica de Valencia con una investigación sobre las estrategias artísticas de participación. Trabaja en distintos soportes como: la instalación, el arte sonoro y el video. Ha realizado 5 exposiciones individuales, 3 de ellas en el extranjero y ha participado en diversas colectivas, entre ellas: Hilografías en la Sala Naranja de Valencia, The Inmaterial body, en la Galeria Huuto en Helsinki, El agua en un hilo, en el Kunsthalle de Krems en Austria.

Ha intervenido el espacio público de la Ciudad de México, Valencia y Culiacán, donde desarrolla actualmente Alter-natura, un proyecto de arte y naturaleza. Ha recibido diversos premios y reconocimientos, como la beca de Creador del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Sinaloa, y la beca de producción de la Consejería de Cultura de la provincia de Bajo Austria- Krems, entre otros. Sus más recientes ensayos han sido publicados en las revistas Arte y políticas de identidad, editada por la Universidad de Murcia, Defensor editada por la Comisión de derechos humanos del Distrito Federal y en Timonel del Instituto Sinaloense de Cultura. Actualmente es la Directora de Artes Visuales del Instituto Sinaloense de Cultura.











mesa redonda
mayo 17, 2012

Guadalupe Aguilar, Elia Espinosa, Ernestina Yépiz, Gustavo Luna


miércoles, 22 de febrero de 2012

corrigiendo poemas, gestando gráficas



corrigiendo poemas, gestando gráficas


En el arte, así como en el poema, corregir es una acción aliada a la deriva, el desvío renovador de la búsqueda, medio de enfrentamiento con el sentido de la significación, ahí donde las palabras encarnan y diseminan sus consecuencias hacia confines vislumbrados por la intuición. 

Líneas sobrepuestas, tachaduras sobre un verso o una frase, flechas hacia los márgenes y otros blancos de la página, dan al primer texto arrojado en la hoja en blanco que lo recibe, o en unas pruebas de imprenta, la investidura de un fugaz borrador. Son trazos que desatan una alianza corporal de brazo, mano, papel, pensamiento y emociones que promueve la visualización del instante creativo y gestan gráficas abstractas o “realistas” de naturaleza múltiple.

En su presencia transitoria sobre el plano de la hoja, el instante creativo es una forma de resolver el momento en que el sentido encuentra una frontera en las formas del pensamiento; necesita contribuir a su forja de palabras y su recorrido del verso, ese fragmento escritural que hace confluir la significación y la caza de vocablos. La corrección se amalgama a ese instante en el borrador, se une a su tarea de hallazgos en la huella y el fantasma de lo que será.
Es posible confirmar que el poema es uno de los acontecimientos de síntesis más sobresalientes; en su texto se congregan una cauda de elementos diversos, convocados por la asociación entre una especie de instinto intelectivo, de “emoción razonada” (Jorge Boccanera, poeta argentino), de prefiguraciones surgiendo veloces en la imaginación, la necesidad y voluntad de expresión. La experiencia estética domeña a las ideas que salen a la escena del plano escritural en disfraz de diversas figuras de significación y de expresión.

La historia del arte, disciplina que posee uno de los horizontes conceptuales y técnicos más ricos en la generación de conocimiento en la actualidad, hará crecer su ya fascinante acervo si, aliada a la lingüística, considerara también al poema como una imagen visual y no solamente a las imágenes que lo forman. 

La exposición conjunta borradores de poetas franceses y otros y algunos mexicanos, persigue sutilísimas capas de significación sensible y técnica de la corrección en sus borradores que, a veces,  devinieron francos ¡dibujos!.

El ámbito francés despunta con  Mallarmé y las pruebas de su poema Una tirada de dados…, de hace ciento diez años, y va hasta Queneau,  Itten y Zanzotto, entre otros. El ámbito mexicano, despunta con José Juan Tablada y Ramón López Velarde, sigue en una libre combinatoria de documentos de poetas vivos, finalizando con los “grafos” del músico Julio Estrada.

Desde su percepción de la intensidad de la presencia en la sombra, Mallarmé afirmó alguna vez: la poesía, “única Fuente”. ¿Qué alcances tiene este contundente principio bajo el cual hay un hallazgo inmenso que sintetiza vida y oficio, pero también la visión de abismos?

Elia Espinosa












Elia Espinosa es Doctora en Historia del Arte, crítica de arte y poeta.

Egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad de Filosofía y Letras, y del Instituto Politécnico de Filosofía de la Universidad de Vincennes, en París, en donde obtuvo su 
Doctorado en Historia del Arte y Estética.

Sus terrenos de investigación oscilan entre la pintura y el performance en relación al cine y la poesía, la crítica y la teoría del arte. Particularmente le interesa la propuesta inter y transdisciplinaria de una historia del arte experimental unida a los atisbos de la filosofía de la segunda mitad del siglo XX.

De 1993 a 2006 impartió las materias de Arte Contemporáneo e Historia General del Arte, en la Facultad de Filosofa y Letras de la UNAM, en donde continúa su docencia en el Posgrado en Historia del Arte, conduciendo seminarios especializados.

Cuenta con una amplia producción escrita (libros y artículos sobre las líneas de conocimiento mencionadas), con tres poemarios publicados y dos próximos a publicarse.  











mesa redonda
marzo 15, 2012


Elia Espinosa, Teresa Guarneros, Jorge Santana,
 Roxana Elvridge-Thomas, Andrés Reyes